19-06-2017 Otro problema que vuelve del pasado

 

El desempleo creció al 9,2 por ciento, un valor alto que contradice el discurso oficial respecto de la supuesta mejora del mercado de trabajo argentino. Llama la atención particularmente el elevado desempleo en los partidos del Gran Buenos Aires (11,8 por ciento) y el de otros centros urbanos como Rosario (10,3) y Córdoba (9,6 por ciento). Cuáles son las causas.

Cifras desalentadoras

Por Federico Pastrana y Juan Goldman*

El pasado miércoles el Indec difundió los datos de empleo del primer trimestre de 2017: el desempleo creció al 9,2 por ciento, un valor alto que contradice el discurso oficial respecto a la supuesta mejora del mercado de trabajo argentino. Llama la atención particularmente el elevado desempleo en los partidos del Gran Buenos Aires (11,8 por ciento) y el de otros centros urbanos con elevada participación de la industria como Rosario (10,3) y Córdoba (9,6 por ciento).

En torno a estos datos, Dujovne declaró que el desempleo actual es “transitorio y estacional”. Para comprender si esta afirmación es coherente o no, es interesante analizar la coyuntura general teniendo en cuenta otros datos. Por un lado, la tasa de empleo del primer trimestre de 2017 es la menor comparada con todos los trimestres de 2016 y 2015 (incluyendo el primero, sin problemas de estacionalidad). Además, si comparamos con el último trimestre de 2016, la cantidad de ocupados cae. Esto lleva a pensar que el alto nivel de desempleo actual no estaría vinculado a una mayor búsqueda de empleo sino a la cantidad de ocupados, asociada a los despidos y a la escasa generación de puestos de trabajo.

Una forma de sortear la falta de datos para el primer trimestre de 2016 es observar la evolución de la tasa de desempleo en la Ciudad de Buenos Aires, que suele comportarse de manera similar a la nacional. La tasa de desempleo en la CABA registra un aumento interanual en todo 2016 y en el primer trimestre de 2017. Es decir que, desde principios de 2016, el desempleo subió respecto al año anterior.

Por otro lado, puede analizarse la evolución del empleo registrado a nivel nacional (publicados por el Ministerio de Trabajo), que no posee discontinuidades. Los datos muestran una continua caída interanual en los asalariados registrados del sector privado desde abril 2016. Si bien esa caída viene desacelerándose de la mano de la exigua recuperación del empleo que se observa en los datos desestacionalizados, en el primer trimestre de 2017 sigue siendo negativa (-0,2 por ciento respecto al mismo período de 2016).

En este escenario, el Presidente pone el centro de la reactivación económica en el agro, la minería y el sector financiero. Dado que la participación sobre el total de asalariados registrados no es significativa, la estrategia de promover estos sectores no resultará efectiva para impulsar al empleo total. En efecto, el saldo del empleo registrado de estos sectores es prácticamente nulo, al comparar con el primer trimestre de 2016.

En paralelo el consumo continúa estancado y, de la mano de ello, el crecimiento del empleo en comercio sólo fue del 0,6 por ciento. La industria continúa con problemas: en el primer trimestre cayó un 3,3 por ciento interanual (42.000 trabajadores menos). Si bien la construcción comenzó a recuperarse de la mano de la reactivación de la obra pública, sólo creó 9.200 puestos de trabajo (un valor bajo teniendo en cuenta que en 2016 llegó a destruir más de 40.000 puestos).

En los datos de empleo registrado el gobierno incluye a los monotributistas y los asalariados del sector público, que crecieron en los últimos meses y permiten al gobierno afirmar que el empleo se está recuperando. Sin embargo, con estos datos se evidencia otro rasgo de la actual coyuntura: la caída de las ocupaciones más estables frente al crecimiento de empleos más precarios e inestables.

Como conclusión, la información disponible permite entender los rasgos más importantes del empleo bajo el actual modelo económico. Caída en el empleo industrial, contracción de puestos de asalariados privados registrados y aumento de puestos inestables y precarios, vinculados al cuentapropismo. Parte importante de este proceso se explica por una política de ajuste y apertura que tiene sus consecuencias evidentes en el sector industrial, que difícilmente puedan ser compensadas por medio de sectores tradicionalmente poco importantes en la generación de puestos de trabajos de calidad.

Por lo tanto, los mayores niveles de desempleo que se registran actualmente no resultan llamativos. La orientación de la política laboral y las explicaciones dadas por el funcionarios del gobierno, vinculadas a los elevados costos laborales y la necesidad de flexibilizar el mercado de trabajo no son alentadoras en tanto dichas políticas en el pasado no han permitido una mejora en el empleo, sino más bien han llevado a una pérdida del poder de negociación de los trabajadores.

* Economistas del Centro Periferia

Fuente:https://www.pagina12.com.ar/45032-otro-problema-que-vuelve-del-pasado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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