25-10-2018 En septiembre, la inflación de los pobres fue de 8,5% y acumula 46% en un año

 

En septiembre, por la suba de los precios de los alimentos básicos, las familias indigentes y pobres fueron las más golpeadas por la inflación. Los precios de la canasta de alimentos básicos aumentaron 8,5% - dos puntos más que la inflación promedio- y los de la canasta de pobreza - que incluye bienes y servicios no alimentarios-- el 8,1%.

De acuerdo al Informe del INDEC, en base a los precios de Capital y Gran Buenos Aires, en nueve meses la inflación de los sectores más pobres ya está en el 36,3% y la de los pobres en el 35,3%, frente a una inflación promedio del 32,4%. Y en 12 meses, la inflación de los indigentes acumula un 43,1% y la de los pobres el 46%, contra un 40,5% de inflación promedio.

Estos números anticipan - descontando las cifras de octubre, noviembre y diciembre -- que la inflación de los más pobres cerraría a fin de año por encima de 53%.

También anticipan un incremento de la pobreza y de la indigencia teniendo en cuenta que los ingresos de la población y en especial, los salarios y las jubilaciones y pensiones, aumentaron menos que la inflación promedio y mucho menos que la inflación “de los pobres” e “indigentes” en un contexto de caída del empleo y la ocupación.

La última medición del Indec del primer semestre arrojó una pobreza de 27,3% (más de 11,1 millones de pobres) que con estos datos de inflación podría superar 30% (12.300.000 de personas) en esta segunda mitad del año.

Para el Indec, una familia tipo (matrimonio y dos hijos menores) necesitó en septiembre $9.059,51 para no ser indigente, $2.726,89 más que un año atrás. Y $22.558,17 para no ser una familia pobre. ($ 7.107 más que en septiembre de 2017). 

Estos valores contrastan con los niveles salariales y de jubilación. Y marcan lo que se denomina pobreza por ingresos al margen de las condiciones de vida y privaciones en materia de vivienda, salud o educación.

La mitad de los asalariados "en blanco" ganan en mano - luego de los descuentos de jubilación y salud-- menos de $ 25.000. Los informales están por debajo de los $10.000 promedio.

En tanto, el salario mínimo vital y móvil desde septiembre es de  $10.700 para los trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal de trabajo a tiempo completo y de $ 53,50 por hora para los trabajadores jornalizados.

Descontando el aporte de jubilación y salud, y sumando el salario familiar de esposa y dos hijos menores, el ingreso de bolsillo redondea los $12.650 efectivos, apenas el 56% de la "línea de pobreza".

Por su parte, a septiembre, las jubilaciones y demás prestaciones de la Seguridad Social - que abarca a 17,8 millones de personas-- tuvieron un aumento del 19,2% con relación a igual mes de 2017, contra una inflación de la canasta de pobreza de 46%.

De aquí se desprende que, aun con un empleo registrado de jornada completa no evita vivir por debajo de la "línea de pobreza". Y que se puede estar en la indigencia con un trabajo informal. 

La canasta básica de los más pobres incluye alimentos básicos, como  pan, galletitas, leche, papa, batata, aceite, fideos, arroz, papa, batata, carnes, pollo y yerba.

Fuente:https://www.clarin.com/economia/economia/septiembre-inflacion-pobres-85-acumula-46-ano_0_-eidXriex.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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